jueves, 21 de julio de 2011

"A-Tiendeme" - Expo Fotografía de la fotografa Cubana Salima Medina





"A-tiendeme"



La Habana patrimonial e inmortal siempre espera mi regreso, esa Habana Vieja que nunca muere, que los años, el sol y la lluvia le van arrancando pedazos. Barrios maltrechos que los turistas se niegan a visitar porque cuando el folklore se muestra en su estado más puro, suele asustar y hasta enamorar.



Esta es la Habana que habitan los cubanos, la verdadera cara del patrimonio, la que aún no se restaura, la que abriga desde antaño el amor de blancos y negros, la que produce los mas exoticos mulatos y exitantes mulatas. Donde la risa rompe cristales, donde se trafica desde agua hasta sexo, donde nace la rumba a media tarde.



La Habana se mantiene detenida en el tiempo desde hace mas de 60 años, desaparecen cientos de edificios y aun asi los habaneros habitan sus barrios. Esta Habana mia ecleptica, decadente y olvidada se deja fotografiar como lo hacian mis abuelas, retocandose un poco y mostrando sus mejores telas.



A-tiendeme es un juego de palabras, transcribe el grito de una ciudad que no quiere morir pero que los años despintan y deshace sus muros. Detras de cada ropa colgada, de cada sabana tendida hay una historia ya contada que sigue su curso cual laberintico destino. Cada prenda expuesta nos revela un nucleo familiar, cada pared desgastada, rota y craquelada nos hace reflexionar sobre nuestras propias vidas . Cada dia en la Habana supone ciertos desesperos a ritmo de guaguanco, a golpe de tambor , estruendos y autodemolicion"








Procesos de Formacion de Audiencias - Dir. Cult.

A partir de la conceptualización elaborada por Unesco sobre exposiciones, esta mesa estableció su marco teórico inicial. Donde una exposición es una “Muestra de carácter transitorio que exhibe en forma pública un producto, objetos, obras de arte u otros elementos creados por el hombre o la naturaleza y que se hace necesario difundir durante un periodo determinado de tiempo”.


Esta área pretende convocar distintas expresiones pertenecientes al campo de las artes visuales, con la finalidad de montar una serie de muestras que generen un circuito artístico por la ciudad de Valparaíso y Viña del Mar. Estas muestras se articularán con trabajos de exponentes locales, nacionales e internacionales, de carreras creativas ya consolidadas o cultores emergentes. La idea es potenciar el carácter transversal de las artes visuales, dando a conocer el trabajo de artistas consolidados e incorporando nuevos al circuito artístico nacional.



El concepto “artes visuales” nace al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando artistas europeos viajan a New York escapando de la guerra y las opresiones. Todo este movimiento humano busca la libertad expresiva y formal, energías que emanan del desarrollo de las Vanguardias artísticas a fines del siglo XIX. Si bien anteriormente las distintas artes –pintura, escultura, fotografía, grabado, instalaciones, entre otros- poseían un desarrollo autónomo y desligado de sus pares, con el desarrollo del concepto de artes visuales y los lineamientos formales de la plástica, planteamos crear un ambiente propicio para potenciar una interacción de géneros artísticos y lenguajes plásticos, que posicionen las representaciones gráficas como modos expresivos de la comunicación de nuestra sociedad.



El área de trabajo artes visuales de la comisión de exposiciones municipales plantea:



1) Apropiación e incorporación de movimientos y estilos artísticos pasados, que de una forma innovadora se plantearán como expresiones contemporáneas de arte. (ejemplo: Tesoros Porteños)



2) Potenciar el trabajo interdisciplinario para exponer resultados integrados. (ejemplo: muestras de Colectivos de Arte)



3) Pluralismo y trabajo transversal que posicione a distintos artistas en un contexto mayor, ampliando los límites de los circuitos artísticos.



4) La comisión de exposiciones municipales busca la innovación en el montaje de trabajos gráficos, planteando una congruencia entre nuestra realidad ciudadana; la condición de puerto oceánico y el carácter patrimonial de nuestra historia sociocultural.



5) El trabajo ciudadano -ya no sólo los resultados plásticos de artistas profesionales- es considerado en potenciales montajes. Todo esto continuando con las líneas de nuestra gestión referidas a la formación de nuevas audiencias y el fomento de las artes locales.



Dentro del contexto de los últimos puntos, el fomento de las artes locales y formación de nuevas audiencias, trabajamos los aspectos plásticos del arte como elementos potenciales de formatos de comunicaron social. Según esto intentamos desarrollar una serie de exposiciones que se constituyan como elementos expresivos, y que estos a su vez posean un rol comunicacional activo en la sociedad.



En la educación secundaria, el arte se transforma en un elemento fundamental como medio de expresión. La representación grafica es la expresión pura de su forma de ver y percibir el mundo, es el lenguaje de su pensamiento.



Los niños y jóvenes a medida que van creciendo modifican su forma de concebir el mundo y con esto su manera de representarlo; siendo el arte y su representación una relación proporcional entre el niño, el joven y su mundo. Es de vital importancia este nexo entre hombre, mundo, arte y comunicación, lazos que nos brindan además datos sobre los procesos cognitivos, socio afectivo y psicomotrices del ser humano.



El arte y sus expresiones potencian los aspectos creativos inherentes a todo ser, desarrollando con esto valores sociales, personales y la propia autoestima de los hombres. A su vez, la expresión artística de los jóvenes puede generar sus propios códigos y símbolos que dan cuenta de las evoluciones culturales que modifican el comportamiento de los ciudadanos en su desarrollo, además esto genera manifestaciones creativas que son extrapoladas a su vida social directa.



En un comienzo, durante la infancia del hombre, accede a la representación y expresión artística como una herramienta de aproximación-imitación de la naturaleza, pero a medida que crece el joven evoluciona cultural y socialmente, modificando sus códigos y la representación de los mismos. Estas formas de expresión se complejizan en el tiempo, accediendo a nuevas capacidades cognitivas que tienen una relación directa con los conocimientos interpretativos e imitativos sobre el arte. La expresión creativa de los niños, en este punto, se constituye como una forma de comunicación en relación a los demás, proyectando sus experiencias vivenciales como expresiones de sus relaciones con lo social y familiar.



Estas representaciones, en el caso de los niños, van de la mano a la imaginación y creatividad, la expresión según esto va adquiriendo su carácter simbólico a medida que se va desplegando la fantasía como elemento comunicacional, y esta a su vez va dotándose de aspectos artísticos desarrollados por su intelectualidad (los aspectos técnico-artísticos se van adquiriendo gracias a la formación de los docentes o maestros).



Muchas veces la expresión creativa de los niños y jóvenes se ve opacada por los parámetros estéticos de los adultos, disminuyendo la libertad expresiva de los mismos, anulando la capacidad comunicativa de sus expresiones artísticas. Sin estas interferencias el niño podría desenvolverse libremente y sin inhibiciones, incluso sin necesitar de estímulos externos para configurar sus creaciones. La comunicación creativa como resultado no es lo más importante de estos elementos, si no el mismo proceso creativo en el cual el niño se sumerge. La obra según esto es el reflejo de los estados y procesos anímicos del niño que son expuestos en su plenitud, reflejando la relación de este con su mundo externo.



A nuestro juicio, la formación y difusión de los trabajos artísticos tiene que estar totalmente ligado a estos aspectos comunicacionales, así el hombre podrá desarro­llar conceptos que expresen sus sentimien­tos, emociones y su propia sensibilidad estética. Los procesos creativos incorporan esencialmente el Yo, transformando la creatividad en la auto expresión de los sentimientos, emociones e ideas propias.



De acuerdo a esto, comprendiendo los métodos que utiliza un artista –o cualquier hombre- para dibujar o pintar, podremos comprender su comportamiento e intentar acceder a la complejidad de su vida interior. Las mismas evoluciones que sufren las manifestaciones artísticas nos reflejan los desarrollos sociales, culturales y emocionales entre la persona y su medio.



Para instaurar un proceso de formación de audiencias, es esencial comprender a cabalidad las evoluciones internas de niños, jóvenes y adultos, para poder aplicar métodos y conceptos en el ámbito de la formación de la expresión plástica. Según esto “…la historia del arte se convierte en la historia de los hechos estilísticos concebidos a su vez como símbolos a través de los cuales se expresan procesos generales de abstracción de la mente humana, expresión que se da en los cambios de las condiciones de la cultura durante épocas diferentes”.[1]





[1] Calabrese, Omar – “El Lenguaje del Arte”, Gruppo Editoriale Fabri, Bompiani, Sonzogno, Etas, Milan 1985 – Dirección Humberto Eco. Ediciones Paidos 1987. Pág. 37.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Alteridad: visiones demoniacas en la construccion del imaginario americano


Introducción y discusión bibliográfica
Desde el 3000 A. de C. que la civilizaciones europeas antiguas presentían que hacia occidente existían bastas tierras, desde los primeros textos egipcios hasta los manuscritos humanistas del siglo XV podemos percatarnos del interés y el impulso que poseen los hombres a conocer y descubrir lo desconocido, lo inefable, lo invisible. Estas energías no eran ajenas a la España expansionista que además de querer definir claramente los límites del universo, quería también construir un nuevo Imperio Sacro que unificará la fe cristiana en todo el mundo. Los españoles buscarán desarrollar esta misión a partir de viajes de descubrimiento que sobrepasarán todos los límites conocidos por ellos hasta esos momentos.
¿Qué sucederá cuando los españoles descubran mundos nuevos totalmente ajenos a su realidad conocida?; ¿Donde está el problema de la asimilación de un nuevo mundo?; ¿Cómo podrán comprender los españoles del S. XVI un mundo nuevo configurado diametralmente distinto al suyo?
Nuestra investigación se enmarca esencialmente en el concepto de Alteridad trabajado en la investigación de Georges Baudot; la cuestión del Otro, la visión que formaron y crearon los españoles (y otros europeos, como italianos, franceses y portugueses) de lo inefable, de lo insospechado, lo desconocido, lo que estuviera fuera de los parámetros de su racionalidad. Las dificultades que encontraron los españoles para configurar los nuevos descubrimientos dentro de su forma de ver el universo los impulsaron a estructurar el nuevo mundo a partir de sus propios parámetros; lo desconocido y alejado de su racionalidad se estructuraba a partir de su imaginario particular. Todo lo desconocido pasa a configurarse como Monstruosidad, lo inefable es Monstruoso, los nuevos hombres americanos se construyen en el imaginario español como si fueran monstruos de muchas cabezas, peludos, enormes, con piernas de animales y brazos de aves, Etc.
También revisaremos los conceptos que Emmanuel Lévinas expuestos en su obra “Entre nosotros: ensayos para entender al otro”, para obtener un conocimiento más acertado de los procesos de alteridad; dentro de este contexto, ¿Cómo podremos entender lo desconocido sin saber donde terminan los limites de lo conocido? Para esto revisaremos “Crítica de la Razón Pura” para entender filosóficamente como operan las coordenadas que sostienen la realidad (tiempo y espacio), Immanuel Kant sostiene que dentro de estas coordenadas el hombre construye mentalmente la realidad, ésta correspondería a un imaginario de lo que el hombre percibe del mundo. Será necesario revisar algunos conceptos de Foucault para poder comprender como el hombre percibe una realidad, cómo este le da significación a las cosas para entregarnos lo verdadero – a partir de esto ofrece el Discurso científico como método de aproximarnos a la “verdad”-, postulando que la representación que lo hombres dan a los signos de la naturaleza, es solo eso, una representación en sentido literal. Este es el punto de partida de nuestra investigación, tratar de entender la relación entre signo y su lectura, cómo se estructura el imaginario y cómo este opera.
Revisaremos especialistas en el tema de la monstruosidad y alteridad teniendo siempre presente las máximas de los autores antes mencionados, para así poder enriquecer nuestra lectura sobre los procesos mentales de los conquistadores europeos del siglo XVI; consultamos a Elena del Rio Parra “Una Era de Monstruos, Representaciones de lo deforme en el Siglo de Oro español”; Jorge Magasich y Jean Marc de Beer “América Mágica”; Rosita Andrea Pantoja Barco “Utopía e invención: Visión fantástica de América y nuevo imaginario americano”; Margarita Lira “La representación del indio en la cartografía de América”; entre otros. Además revisamos distintas obras que nos revelen el porqué de esta estructuración mental, el porqué de los prejuicios españoles que viajan al Nuevo Mundo; y también las visiones esperanzadoras mágico-fantásticas que lo impulsan a comprometerse a esta empresa de conquista. Podríamos nombrar algunas obras – unas en coexistencia, otras en oposición- como la obra de Elsa Cecilia Frost, “Ideas y presagios del descubrimiento de América”; Bernardo Berdichewski Scher “En torno a los Orígenes del hombre americano”; Lucía Invernizzi Santa Cruz “Imagen de América en la Crónica del siglo XVI”; entre otros.
Este ensayo se sustentará en el análisis de obra realizadas por distintos historiadores -e investigadores de otras disciplinas- que trabajan el tema de la monstruosidad, mitología y leyenda americana, comunicación y acceso a las representaciones culturales; algunos de estos trabajos son sólo descriptivos, pero la revisión de las distintas posturas me permitirá realizar un juicio más certero y acabado sobre la constitución y estructura de la Alteridad sobre lo imaginario en la conquista de América.

Área metodológica
En la llamada “Revolución Historiográfica Francesa”[1] (entre 1929 y 1989) se ampliaron los límites de la historia, se intensificó la especialización y la particularización de las temáticas a trabajar por los distintos profesionales. Tradicionalmente la historia se trabajaba y centraba en la historia política, la historia económica, la historia de los grandes acontecimientos bélicos o en la vida de los grandes hombres, pero desde que Lucien Febvre y Marc Bloch fundaron la Revista de los Annales en 1929 la historia ha tenido un desarrollo sin precedentes.
Los primeros intentos por consolidar una nueva historia se enfocaban principalmente en combatir los antiguos cánones establecidos para la creación histórica, ampliar la investigación con nuevos métodos interdisciplinarios. La segunda generación, representada por Fernand Braudel, perfeccionó la investigación histórica al introducir la explicación de los procesos de “duración” (“corta, mediana y larga duración”) que en definitiva es el análisis de los acontecimientos y sus persistencias en el tiempo.
La tercera generación no posee una línea clara de investigación pero podemos percibir un gran interés por la investigación de temáticas culturales. Historiadores como Le Goff, Duby y Pierre Nora encabezaron esta generación ecléctica, heterogénea, la Nueva Historia. Esta tercera producción responde a nuevas necesidades, a nuevas interrogantes, ahondando en la antropología, en la sociología, la psicología, etc. Es la Historia total, que pretende no dejar ningún lado del conocimiento humano sin investigar. Es así como nace la Historia de las Mentalidades y de las representaciones colectivas.
La Historia de las Mentalidades trata de descubrir las estructuras sociales representadas en las expresiones culturales y estas serían generadas a partir de construcciones mentales colectivas. El estudio de las mentalidades nos revela elementos que nos permitirán comprender la configuración identitaria de las distintas sociedades en su colectividad. Las representaciones o imágenes generadas por la colectividad nos permiten comprender de qué forma esa sociedad determinada ve y comprende el mundo, su realidad y existencia.
En nuestro trabajo trataremos de descubrir e investigar la estructura de aquellas representaciones colectivas creadas por el Uno y el Otro (Alteridad) según como cada cual se percibía, según la mentalidad colectiva de cada uno de los bandos.
Creemos que el análisis de las representaciones “monstruosas” -creadas por los españoles- corresponde a procesos enmarcados completamente en el ámbito de la Historia de las Mentalidades, puesto que estas construcciones son originadas a partir de la imaginación y de alguna u otra forma estructuradas por el pasado medieval, el cristianismo e incluso las tradiciones culturales greco-romanas. Este estudio se puede enmarcar también dentro del área de la Historia de la Cultura, ya que tratamos de descifrar los códigos culturales que movían y fundamentaban las creaciones monstruosas de los españoles en el descubrimiento de América, estas nos presentan una determinada forma de comprender la realidad, una particular visión del mundo estructurada de su sistema realidad cultural.
Comenzando con estas apreciaciones creemos que nuestro trabajo es viable, pensamos que se puede desarrollar una investigación seria en torno a estos conceptos; una temática cultural podrá estudiarse siempre y cuando se tenga clara visión de aplicar y practicar una metodología interdisciplinaria. Por eso revisamos fuentes, monografías, ensayos y artículos, sobre historia, literatura y filosofía para poder acceder al sentir de una época, o por lo menos intentarlo.
[1] Burke, Peter – “La Revolución Historiográfica Francesa”

miércoles, 30 de julio de 2008

Lenguaje y Comunicación en el arte figurativo - "Mexico and The Mexicans" / Sartorius & Rugendas


Algunos propósitos
Alexander von Humboldt entre los años 1799 y 1804 se embarcó al encuentro cultural de Alemania con el Nuevo Mundo, con esto se generó un dialogo científico-artístico que provocó interés en los más variados profesionales, impulsando a estos a tomar la empresa de descubrir América Latina. Johann Moritz Rugendas fue uno de los artistas que se sumó a este desafío; entre 1822 y 1825 -por contrato del baron Georg Heinrich von Langsdorff- este artista cumplió funciones de naturalista por todo Brasil, adquiriendo nuevas experiencias que le demostraban los grandes contrastes naturales, sociales, económicos y culturales en comparación al Viejo Mundo, plasmando las mismas en “Voyage pittoresque dans le Brasil”. El respaldo que tuvo con Humboldt le sirvió para obtener su segundo trabajo importante a desarrollar en América, entre 1831 y 1834 viajó, pintó, plasmó los paisajes, la sociedad, las costumbres, lazos sociales en los mexicanos, consolidando su aguda y sugerente obra en “Mexico and the mexicans”, investigación creada por Carl Christian Sartorius en 1859 que pretende dar un acercamiento serio a la realidad cultural mexicana a partir de los grabados de Rugendas.
Es esta obra la que nos interesa para el desarrollo de nuestro ensayo, Rugendas como pintor naturalista-romántico, pero también como viajero-científico, poseía conocimientos – o al menos nociones- sobre geografía, zoología, botánica, geología, entre otros; por lo tanto sus obras están cargadas de conocimientos que tratan de comunicar algo a su espectador. Si bien era un artista influenciado por los movimientos pictórico-literarios románticos, su formación academicista siempre lo llevó a preocuparse por el dibujo y la complejidad del conjunto representado en las obras. Era un artista de subjetividad controlada a la hora de configurar el lenguaje plástico, siempre tuvo la finalidad de crear un nexo informático con su interlocutor. Paralelamente en Alemania el filosofo Schelling[1] -en relación a las artes, el espectador y el lenguaje- sostiene: “El arte figurativo, según una antigua expresión, debe ser un poesía muda”; a esto se refiere que: “del mismo modo que la poesía, debe aquel arte expresar pensamientos del espíritu, conceptos cuyo origen es el alma, pero no por el lenguaje, sino, como la silenciosa naturaleza, por medio de configuraciones, por medio de formas, por obras sensibles, independientes del lenguaje”[2]. Con esto Schelling no nos dice que el arte no puede estructurarse como un sistema de lenguaje, con lo anterior plantea en realidad una distinción entre las formas de comunicación del lenguaje convencional y el artístico.
La riqueza de contenido presente en los grabados de ““Mexico and the mexicans” realizados por el bávaro nos llaman a realizar este ejercicio asociativo de metodologías. Con este breve trabajo nos proponemos conseguir una lectura personal para crear un dialogo con la representación artística de Rugendas, tratamos de encontrar herramientas metodológicas que nos entreguen nuevas aproximaciones a la obra de este artista. Para esto trabajaremos distintos conceptos de los representantes principales del desarrollo de la iconografía, iconología, teoría estética, teoría técnica, entre otras, en la evolución de la Historia del Arte y la Historia de las mentalidades.
Pretendemos comprender además como se estructuran los diálogos entre artista y espectador, y ¿hasta que punto ese dialogo es completamente asimilado por el receptor?; ¿como podemos percibir el dialogo entre ambos, se genera empatía y objetividad en la interpretación?, son algunas de las incógnitas que trataremos de revisar, sin querer acotar la viabilidad a que otras metodologías de investigación generen nuevos caminos en la aproximación de fuentes gráficas. Este es un ejercicio que realizamos continuando con otro estudio que hemos desarrollado sobre Johann Moritz Rugendas anteriormente, con esto buscamos observar la obra de este artista desde una perspectiva diferente que nos entregue nuevas problemáticas sobre la lectura de la obra de arte como testimonio histórico; además, rescatar también la obra y tratar de constituirla como fuente directa para la construcción del discurso histórico. Antes de comenzar con el ensayo haremos una pequeña presentación de la obra trabajada para entrelazar conceptos con la fuente a interpretar en el trabajo de Carl Christian Sartorius.
Los grabados presentados en “Mexico and the mexicans” fueron realizados por G. M. Kurtz como copias de los trabajos hechos por Johann Moritz Rugendas en formato “aguatinta”; estos trabajos (18 sketches en total más la portada) fueron creados en la modalidad del “grabado en hueco” o intaglio, método conocido también como talla dulce.
Las líneas y trazados de los dibujos de Rugendas son primero grabados en una plancha, en este caso sobre una plancha metálica de acero, utilizando buriles, bruñidores, raedores y graneadores, según el efecto visual deseado. Posteriormente los trazados son rellenados con tinta manualmente, luego se limpia la superficie de los excesos de tinta. La impresión que se obtendrá de este proceso se realizará prensando el papel con un tórculo. Sartorius optó por el grabado a base de materiales metálicos puesto que brindan más calidad de impresión, más detalles y una mayor gama de grises que el grabado en madera (aunque este sea considerablemente más barato). Sartorius escoge este formato al optar por la mejor calidad para presentar sus conocimientos interpretativos sobre las obras de Rugendas, sobre los aspectos sociales, culturales, geográficos, etc. de México.
La motivación de Rugendas y Sartorius es evidente, crear un dialogo directo entre espectador y obra, lograr una comunicación clara que presentara la experiencia americana; dar a conocer así las maravillas de este exótico Nuevo Mundo a Europa.


[1] Schelling, (“Philosophischen Schriften”, t. I, Landshut, 1809) filosofo alemán representante de una estética idealista del contenido en las obras, impulsor de la teoría estética especulativa. Reflexiones presentadas en el discurso en la onomástica del rey, con fecha 12 de octubre de 1807, en la Academia de ciencias de Munich.
[2] Schelling – “La Relación de las artes figurativas con la naturaleza” – Editorial Aguilar, Buenos Aires, 1954 / Título original: “Ubre Das Verhältniss Der Bildenden Künste Zur Natur” del discurso de Schilling 12 de octubre de 1807, en la Academia de ciencias de Munich.